martes, 18 de noviembre de 2008
Joyas líquidas
reabriendo las heridas que te hizo el desamor.
No te pintarás la cara de blanco,
como los japoneses suicidas,
ni te tirarás al volcán apagado
de tus sueños astillados.
Te ahogarás en cambio en diamantes,
como un demente aturdido por voces,
que no existen.
Más tequila por favor, más diamantes,
más heridas; no mas mentiras,
hasta desangrar este dolor
Fluid jewels
Slide down your throat,
Reopening your unrequited love wounds.
Won't paint your face in white,
As a suicide Japanese.
Won't throw yourself to the extinguished
Volcano of your chipped dreams.
Drink your diamonds instead,
as a lunatic,,
Dazed by noises he can only sense.
Please, more tequila, more diamonds,
More wounds, no more lies;
Till bleed out this pain.
viernes, 1 de agosto de 2008
Writing the unwritten
Letters of your fool name
Running from nowhere
To no place
Flapping my wings in a muggy night
Trying to land safely in the edgy corner
Of your winky eye
Perhaps you wonder why
Perhaps I wander too
In wonderland
sábado, 1 de diciembre de 2007
Espera - Wait
como una pelota de goma,
Cierro los ojos con un impacto suave de bala
Y me hundo en tu recuerdo
deformado por el rencor, la angustia
y la esperanza.
Wait
While I'm waiting my life to move,
like a rubber ball,
I close my eyes with a smooth bullet shot
while I get sunken in your souvenirs,
distorted by resentment, anguish and hope
martes, 23 de octubre de 2007
Guerra fria
Cuando la luna está roja en el horizonte
y tú me miras en silencio, desde tu enojo contenido
mientras juntas los ladrillos y el cemento
para construir el muro de Berlín.
Pienso que ya no tengo paciencia, ni fuerzas,
ni ganas de esperar otra revolución de reunificación.
Y me atrinchero como un puercoespín
mostrándote las púas
Cold War
and you look at me
from your silent anger,
building up bricks and mortar
to raise again the Berlin wall between us
I curl up becoming an entrenched porcupine
waiting for reunification times
domingo, 9 de septiembre de 2007
Entomología y transporte urbano
Vivo en el centro de Londres y trabajo en las afueras, esto me permite viajar sentada cada día.
Como el viaje es largo, me entretengo leyendo uno de tantos diarios que se distribuyen gratuitamente en las estaciones de metro cada mañana. Hay gente que se queja de la calidad de estos diarios, yo sin embargo los encuentros interesantes e instructivos.
Hoy sin ir más lejos, leí que había llegado a Inglaterra, como parte de un cargamento de maderas del sudeste asiático un insecto de rayas amarillas y negras, como una abeja, pero más flaquita.
Este bicho insignificante, es capaz de transmitir una decena de enfermedades mortales, aunque por lo visto, tenemos que agradecer al clima frío que reina en la isla, que esto no pueda suceder. Ya que el bichito en cuestión se encuentra a sus anchas en otros climas mas benignos y sobretodo más cálidos.
Desgraciadamente, tengo que interrumpir mi lectura; un bicho impertinente se posó en mi cara y tengo que apartarlo de un manotazo. El insecto cae al suelo; no es más que una pobre abeja desnutrida.